
AGOSTO 2025
Tu rincón de calma:
Cómo crear un espacio Zen en casa
(y mimarte con un masaje tailandés)
Por Mónica Albarrán
Tiempo de lectura: 2 minutos
En un mundo acelerado, el hogar se convierte en nuestro refugio más valioso. Pero no se trata solo de paredes bonitas o muebles funcionales: también necesitamos un espacio que nos invite a pausar, respirar y reconectar. Un rincón que sea solo tuyo, donde la calma se sienta y el ruido del día quede fuera. Así nace la idea de crear tu propio espacio de calma en casa (una esquina zen con lo esencial: velas, plantas y una intención clara de bienestar).
1. Elige el lugar adecuado
No necesitas una habitación entera ni grandes reformas. Una esquina libre del dormitorio, un rincón del salón o incluso parte del balcón pueden transformarse en tu santuario personal. Lo importante es que sea un lugar con buena luz natural (si es posible) y donde te sientas tranquila, sin interrupciones.
2. Inspírate en el minimalismo zen
Menos es más. Crea un ambiente visualmente limpio y sereno. Opta por una paleta de colores suaves: tonos tierra, blancos, cremas, verdes. Usa materiales naturales como la madera, el lino o el mimbre. No se trata de decorar mucho, sino de hacerlo con intención.
3. Añade velas para calidez y ritual
Las velas no solo aportan luz tenue, sino también una energía ritual que transforma el espacio. Elige aromas suaves como lavanda, sándalo o eucalipto para activar la sensación de calma. Enciende una vela al comenzar tu práctica de meditación, lectura o simplemente al terminar el día. Ese gesto sencillo marca un cambio de energía.
4. Incorpora plantas: naturaleza viva en casa
Las plantas aportan belleza, frescura y conexión con la naturaleza. Algunas ideales para tu rincón de calma:
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Sansevieria (lengua de suegra): resistente y purificadora.
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Potos o hiedra: perfectas para colgar.
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Lavanda o romero en maceta: aportan aroma y energía relajante.
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Bambú de la suerte: símbolo de equilibrio y armonía.
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Coloca una o dos plantas en macetas bonitas y deja que hablen por sí solas.
5. Añade comodidad y textura
Coloca un cojín de meditación, una esterilla, una manta suave o un puf. Este rincón debe invitarte a sentarte, estirarte o incluso tumbarte sin esfuerzo. Añadir una alfombra tejida o de yute puede ayudar a delimitar el espacio y hacerlo más acogedor.
6. Eleva tu experiencia con masajes tailandeses en casa
Tu rincón de calma también puede ser el escenario perfecto para una experiencia de bienestar más profunda. Mon Thai Atelier ofrece masajes tailandeses a domicilio, llevándote la sabiduría milenaria del masaje tradicional a la intimidad de tu hogar.
Imagina recibir una sesión restauradora entre velas encendidas, plantas alrededor y el silencio como música de fondo. El terapeuta se adapta a tu espacio, tú solo necesitas estar presente. Es un ritual que transforma tu día y deja huella en cuerpo y mente.
7. Detalles que elevan la energía
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Un pequeño cuenco tibetano o campana de sonido.
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Un libro inspirador o diario personal.
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Una bandeja con aceites esenciales.
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Una fotografía, piedra o figura que tenga valor simbólico para ti.
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Recuerda: este espacio debe hablar de ti, de lo que te calma y te nutre.
Crear un espacio de calma en casa no es solo una decisión estética: es un acto de amor propio. Un rincón zen con velas, plantas y la posibilidad de recibir un masaje tailandés de la mano de Mon Thai Atelier, puede convertirse en el ritual que estabas necesitando.
Hazlo tuyo. Visítalo cada día, aunque solo sean cinco minutos. La paz empieza en casa, y a veces, en una simple esquina.
- Mónica Albarrán
